Redes inalámbricas

Redes

La red en la pyme: su situación

La época de enredarse en una maraña de cables a la hora de interconectar las computadoras está quedando atrás. Las opciones inalámbricas ganan terreno, sus precios bajan y comienzan a derribarse mitos históricos, como el que indicaba que son inseguras. Hoy se presentan como una alternativa con dos ventajas clave: resultan fáciles de instalar y promueven la movilidad de los usuarios de la empresa.

Las redes siempre presupusieron algunos inconvenientes: la instalación no es sencilla y hay que contar con un experto para que lo haga; si se debe agregar o mover un puesto de trabajo, hay que reformular el cableado (si los cables pasan por dentro de la pared, por ejemplo, habrá que contratar albañiles, además de los expertos en informática).

Las redes inalámbricas, o wireless, se imponen como una alternativa “fácil” a las descriptas en el párrafo anterior. La propuesta es eliminar los cables de la infraestructura y hacer que los equipos se interconecten gracias a la existencia de un access point, o punto de acceso, un hardware que se encarga de la conexión y la transmisión de información entre los dispositivos integrantes de la red, y los equipos del usuario, que deben tener una placa específica que soporte este tipo de conexión.

Una red puede componerse de uno o más puntos de acceso, y cada uno de los usuarios debe tener disponible la placa en su dispositivo. Ésta es la que permite la conexión, que se realiza a través de ondas de radio. El punto de acceso se conecta con la red cableada, de existir una.

Otra alternativa de red inalámbrica implica montar un router para tomar una conexión a Internet de banda ancha y distribuirla entre muchos usuarios. Hoy por hoy, en líneas generales, casi todos los dispositivos móviles (notebooks, handhelds y cada vez más teléfonos inteligentes) disponen de conectividad a redes inalámbricas, lo cual hará más rentable la instalación de este tipo de soluciones en el corto y mediano plazo.

Red inalámbrica y red cableada en la pyme

Como toda nueva tecnología, las redes inalámbricas proponen una serie de beneficios, pero también algunas advertencias que es preciso tener en cuenta. Por lo pronto, y para comenzar con los aspectos positivos –aquellos que movilizan a las pequeñas y medianas organizaciones a implementar wireless- se puede decir que estas redes están asociadas con otro concepto muy de moda en los ámbitos de IT: la movilidad.

El usuario de una red cableada tiene una terminal “enchufada”. Si necesita tomar datos de mercadería que están en un depósito ubicado en otra locación física (aunque sea dentro del mismo edificio, apenas a unos pocos metros), seguramente lo hará con una planilla de papel o con una Palm y, de regreso a su escritorio, los volcará en su computadora. El usuario de red inalámbrica, en cambio, puede moverse con una notebook por ese depósito y, de manera directa, ir volcando los datos en el sistema que corresponda, porque siempre estará conectado.

No hay que ver las redes inalámbricas sólo desde la perspectiva de movilidad, sino también, y quizá como factor más importante, desde la sencillez de su instalación y la flexibilidad que permite en la reubicación de las PC.

El enorme beneficio consiste en que las tareas no quedan restringidas por el cableado, ni hay que romper o reparar paredes para mover a la gente. En el mercado se ofrecen desde los productos necesarios para montar una red inalámbrica hasta los servicios de instalación, configuración, puesta en marcha, entrenamiento y soporte a usuarios.

La implementación de la tecnología inalámbrica permite simplificar la asignación de tares, reducir costos, disminuir la necesidad de manutención y favorecer una alta escalabilidad sin necesidad de realizar grandes inversiones cada vez.

Comparación entre redes inalámbricas y cableadas

ITEM

REDES INALAMBRICAS

REDES CABLEADAS

MEJOR OPCION

VELOCIDAD DE TRANSFERENCIA DE DATOS

Alcanza 54 mbps de velocidad.

Hoy con redes categoría 6, es posible alcanzar 1 gbps.

CABLEADA

FLEXIBILIDAD

Para instalar un nuevo puesto, sólo hace falta encender el equipo. Los puestos pueden moverse de lugar físico sin costos ni complicaciones.

Para instalar un nuevo puesto hay que incorporarlo al cableado y, en caso de que éste atraviese paredes, hasta puede ser necesario romperlas.

INALAMBRICA

FACILIDAD DE DESPLIEGUE

Es prácticamente autoinstalable, y el despliegue es inmediato.

En líneas generales, requiere de la asistencia de expertos y demanda un tiempo de instalación.

INALAMBRICA

SEGURIDAD

Como los datos viajan “por el aire”, es fácilmente vulnerable y requiere de mucha atención en este punto.

Existe mucha experiencia acumulada en la implementación de medidas de seguridad en redes cableadas.

CABLEADA

DISPONIBILIDAD

Puede verse afectada por cuestiones medioambientales, como condiciones climáticas o interferencias.

La red está disponible siempre que la conexión y los dispositivos funcionen correctamente.

CABLEADA

COSTO

No tiene costo de mano de obra en cableado.

Si bien los dispositivos para cada puesto de trabajo pueden ser más económicos, el despliegue de la red involucre costos más altos.

AMBAS

Las redes inalámbricas presentan, por otra parte, algunas desventajas con respecto a las cableadas.

Una de las principales es la performance. Mientras que el cableado estructurado de categoría 6 ya propone 1 gigabite por segundo, las inalámbricas alcanzan en la actualidad, en el mejor de los casos, 54 megabites por segundo, aunque algunas ya están proponiendo 108 Mbps. Una pyme que se dedique a actividades relaciones con el movimiento de grandes volúmenes de datos, como la producción de video, de multimedia o de gráfica, puede notar la diferencia en la velocidad de transferencia de los archivos.

Otra desventaja de las redes inalámbricas está relacionada con la interacción entre la tecnología y el medioambiente. Como la transmisión se realiza utilizando ondas de radio, es imprescindible estudiar de manera minuciosa las condiciones del sitio donde se implementa y el lugar exacto donde se instalarán los access points, puesto que se corre el riesgo de que, por falta de visibilidad, “contaminación” ruidosa del aire o condiciones climáticas, se generen “zonas ciegas”, es decir, espacios dentro del ámbito de la red inalámbrica en los que el usuario perite la conexión.

Una mala planificación en este punto puede hacer fracasar este tipo de instalaciones y dar mala imagen frente a los usuarios.

Lo cierto es que la tecnología avanza a un ritmo que nadie parece poder frenar, y ya estamos muy cerca del momento en que estos inconvenientes serán menores hasta casi desaparecer. Hasta entonces, puede concluirse que, salvo que se tengan requerimientos específicos (la necesidad de transferir una enorme cantidad de datos, por ejemplo) o limitaciones clave (malas condiciones en el aire para que las ondas de la red fluyan con normalidad), las redes wireless son una forma fácil, rápida, flexible, sencilla y en un punto hasta económica par hacer que todas las computadoras de una empresa compartan de manera eficiente los recursos.